México.-  Durante Semana Santa, la Iglesia Católica acostumbra a realizar representaciones sobre los últimos días de Jesús en la tierra. En ellos, cuentan cómo predicaba, quiénes lo seguían, su aprehensión y muerte, así como su resurrección con la celebración de la vigilia pascual. Aunque todo se centra en Jesucristo, hay muchos personajes que tienen su propia historia como “Juan, El Bautista”.

San Juan Bautista, fue primo hermano de Jesús, sus padres fueros Zacarías e Isabel, quienes lo concibieron ya en una edad avanzada, por lo que se consideró milagro. De hecho, los evangelios narran que un ángel se apareció a Isabel, a quién anunciaba que daría a luz al hombre que prepararía el camino del Mesías. Zacarías, incrédulo por la edad que ambos tenían se burla de esto y el ángel le dice que se quedaría mudo hasta el alumbramiento de su hijo.

En su vida adulta, Juan se dedicaba a predicar sobre la venida del hijo de Dios, y a bautizar a las orillas del rio Jordán en Galilea (de ahí el seudónimo de “El Bautista”) según con el texto bíblico:

“Yo, en verdad, los bautizo a ustedes con agua para arrepentimiento, pero aquél que viene detrás de mí es más poderoso que yo, a quien no soy digno de quitar las sandalias; Él los bautizará con el Espíritu Santo y con fuego”. Evangelio de Mateo 3:11 Traducción Nueva Biblia Latinoamericana.

Con una vida austera, vestido de pieles y con dieta a base de langosta y miel silvestre, San Juan, también pregonaba que los cobros a los impuestos fueran justos, pues había mucha corrupción, a compartir el alimento con quienes no tenían, que los soldados evitaran el uso de la violencia, pero sobre confrontaba el estilo de vida pecaminoso y llamaba al arrepentimiento.

Por esto último, fue encarcelado ya que condenó a Herodes de Antipas por divorciarse de su esposa y sostener una relación con la esposa de su hermano. Según el Evangelio de Mateo, durante el cumpleaños de Herodes, la hija de su ahora esposa Herodías realizó un baile que agradó tanto al rey, por lo que este le prometió lo que quisiera.

La hija (aconsejada por su madre) solicitó la cabeza del Bautista, y como Herodes ya lo había prometido públicamente, ordenó decapitarlo, pese a que era considerado como profeta en esos tiempos.

Actualmente, esta última historia también es representada durante los eventos realizados en Semana Santa, ya que marcan un hito en la historia de la religión católica. En Metepec, por ejemplo, escenifican el baile de la hija de Herodías, las predicas y bautismos de Juan, así como su captura, donde se pasean por las calles azotándolo y denigrando su imagen para su posterior muerte.

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