Veneranda Mendoza.

Toluca, Méx.- No hay denuncias, a la fecha, de los sectores indígena, personas con discapacidad o afromexiquenses por la postulación de candidaturas que simulan pertenecer a ellos, como sí las hay de integrantes de la comunidad LGBT, aclaró la consejera Paula Melgarejo.

Tampoco, detalló, se sabe que estos sectores vulnerables hayan acudido a los tribunales electorales en busca de echar abajo aquellas candidaturas de quienes no sean sus integrantes, aunque no puede descartarse que el fenómeno ocurra, pues, como dice el dicho, “quien hace la ley, hace la trampa”.

Melgarejo Salgado aseguró que los criterios establecidos por el IEEM para hacer realidad las acciones afirmativas y garantizar la postulación de ciudadanos integrantes de los sectores vulnerables a los cargos de elección popular, se basaron en los puestos en marcha a nivel nacional.

Además, dijo, en la entidad se les agregó un candado para reforzar el cumplimiento de los requisitos, al menos para los casos de las candidaturas de personas de los pueblos originarios y con alguna discapacidad.

De esta manera, a los integrantes de los pueblos originarios además de solicitar la carta de autoadscripción oficial, se pidió certificación como integrantes de las asambleas comunitarias, delegados, integrantes de Copacis, representantes indígenas ante los ayuntamientos, etc.

“En nuestros criterios se estableció que debían presentar algún documento de respaldo sobre que forman parte de alguna comunidad de los pueblos originarios. Según los Tribunales, la autoadscripción simple no funciona”, indicó.

Afirmó que para tomar esta decisión el IEEM consultó a los pueblos originarios y estuvieron de acuerdo con que la carta de autoadscripción calificada podía resultar el documento idóneo, respaldado con otros complementarios.

En el caso de las candidaturas para las personas con discapacidad, prosiguió, no basta con padecer miopía o astigmatismo, sino debe tratarse de una discapacidad permanente que impida el desarrollo cotidiano y, para acreditarlo, se solicitó constancia médica de institución pública o privada y la credencial nacional de discapacidad.

Sin embargo, a las personas afromexiquenses e integrantes de la comunidad LGBT no se exigió autoadscripción calificada para evitar incurrir en una doble discriminación. “Cuidamos lo más que se pudo el cómo acreditarlo sin vulnerar derechos; partimos de la buena fe porque muchas veces está el aspecto físico y podemos caer en una doble discriminación”, indicó.

Finalmente, la consejera adelantó que, a partir de los aprendizajes de la puesta en marcha de estos esquemas en la entidad, se revisará la operatividad para mejorarla en el siguiente proceso electoral.

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