Beatriz Nava Altamirano

  • Que estén bajo la dirección de una mujer los servicios de médicos
  • Insuficiente el acceso a servicios e insumos de salud reproductiva y de capacitación al personal de primer contacto

Toluca, Méx.- La violencia a la mujer mexiquense es un tema intersectorial que será necesario abordar desde el área de salud y por ello la próxima administración estatal requerirá de un esquema integral de atención, además de desarrollar mejores entornos y servicios para ellas y sus familias.

Así lo han afirmado colectivos, organizaciones de la sociedad civil y periodistas, al puntualizar que existen áreas de oportunidad para definir acciones desde el gobierno y sector privado, las cuales pueden favorecer al género femenino e indicaron que ante las problemáticas de salud y violencia, los servicios médicos deberían estar bajo la dirección de una mujer.

Al respecto Yuritzi Castañeda Ulloa presentó junto al Patronato de Empresarios del Estado de México la investigación “Percepción de las violencias contra las mujeres: espacio laboral, espacio privado y espacio público”, la cual revela que el 60 por ciento de las mujeres se sienten violentadas en los trayectos de su hogar al trabajo.

Advierte que el 80 por ciento ha sentido miradas incómodas, 40 por ciento víctimas de tocamiento y otro 40 por ciento les han tomado fotos o vídeos, pero más preocupante es la cifra de intento de violación la cual alcanzó un 13.98 por ciento, las víctimas de golpes fue de 13.07 y de quienes sienten miedo al transitar calles es 81.53 por ciento, señalaron.

En este tenor el gobierno estatal reconoció que estos aspectos propician efectos en la salud física y mental, pues las agresiones conducen a la violencia equiparada que pueden propiciar embarazos no deseados y también en niñas menores de 15 años.

De acuerdo al Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA), la gestación en menores de edad tiene un origen en el insuficiente acceso a servicios e insumos de salud reproductiva, la falta de contenidos en la impartición de educación sexual y de capacitación al personal de primer contacto con el género femenino.

Por su parte el periodista Felipe González, dio a conocer que la precarización de servicios públicos en salud ha propiciado que la entidad tenga pendientes por abordar como las muertes maternas, el cáncer de mama, la vacunación contra el papiloma humano y la salud mental, que por su desatención también representan formas de violencia.

Puntualizó en un espacio radiofónico que “es deseable la inclusión de una mujer dada la oportunidad de un gabinete equitativo y la problemática”, pero la “designación de una persona en la Secretaría de Salud con experiencia en políticas públicas que no represente intereses políticos ni económicos”, recalcó.

El comunicador también detalló el creciente embarazó adolescente en la entidad mexiquense y coincide con el llamado que hizo hace unos días la organización Comunicación e Información de la Mujer A. C. (CIMAC), acerca de que la despenalización del aborto es un tema urgente porque tendría efectos en favor de los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

En voz de Michelle Díaz, CIMAC destacó que desde la sociedad civil continuará llamado para que el Estado de México “despenalice el aborto y que se tenga como un derecho humano, sexual, reproductivo y esencial de salud”, pues a la fecha para la Interrupción Legal del Embarazo (ILE), las mexiquenses deben viajar a la Ciudad de México.

Desde la perspectiva de una mujer especialista en género, violencia y políticas públicas, la violencia ha pasado desapercibida y desatendida por las instituciones de salud, quienes son el “campo estratégico para la implementación de la perspectiva de género y del bienestar social, desde el cual es posible evitar la reproducción de prácticas discriminatorias y patriarcales con graves repercusiones en la salud”.

Así lo ha citado Dena Itzel Martínez Sánchez, quien añade que a las mujeres se les somete “a procedimientos como cesáreas sin su autorización o las coloca en un segundo plano ante el feto; demostrando, que no son reconocidas como sujetas de derechos sino como objetos de las políticas sanitarias”.

Reclamó que aún existe una estrecha relación “de las prácticas médicas y la discriminación en razón del género, haciendo necesario observar las instituciones de salud a través de las personas que la integran, reconociendo a estos no sólo como objetos de sanción sino como sujetos adoctrinados en un contexto social e institucional patriarcal”.

Otros posicionamientos han sido como el de la Colectiva Amorosas Madres Contra la Violencia Vicaría, que ha referido los casos de madres que han sido separados de sus hijas e hijos, representan un maltrato psicológico, que no ha sido atendido.

Por lo anterior, la transición en el gobierno estatal advierte retos importantes en esta materia, pero también deja una oportunidad de que el perfil en Salud sea el de una funcionaria que permitiría fortalecer las propuestas para atender las demanda de las mujeres que le dieron la confianza a la futura gobernadora, recalcaron colectivos.

Comentarios

Comentarios