Por Mario Díaz
¿Invasión camuflada?
-Soldados armados del Ejército de USA en territorio nacional
-Destructores de la Armada en ambos litorales y vigilancia aérea
-Política en materia de seguridad confronta a Sheinbaum y Bukele
H. Matamoros, Tamaulipas.-A pesar de que la movilización militar estadunidense se justifica con ejercicio binacional de coordinación y misiones en contra de la piratería, terrorismo y control migratorio, otra lectura sería que se trata de una “invasión disfrazada”.
En efecto, la autorización por parte del Senado de la República para que 155 soldados del Ejército de los Estados Unidos crucen armados a territorio nacional para participar en adiestramiento a infantes de la Marina Armada de México, podría enrarecer el discurso del gobierno de la Cuarta Transformación en lo que respecta a la soberanía nacional.
Del mismo modo, el despliegue de dos destructores de la Armada de la Unión Americana en aguas internacionales en ambos litorales de la república mexicana, también se puede interpretar como una señal hostil dado que son movilizaciones inusuales autorizadas por el Comando Norte de los Estados Unidos.
Además, el vuelo de naves aéreas tripuladas y no tripuladas sobre algunos territorios aztecas se sumarían a las evidencias de una supuesta o real actividad de vigilancia o espionaje por parte del gobierno del país de las barras y las estrellas.
Justo en momentos tensos entre México y los Estados Unidos derivado del tráfico de fentanilo y migración que ocasionó el endurecimiento de la política comercial del tío Sam a través del amague de incremento de aranceles, se programó el “Ejercicio Bilateral Anfibio FÉNIX 2025” que en teoría fortalecerá el adiestramiento de los infantes de marina mexicanos y contribuirá a la coordinación de las fuerzas militares de ambos países.
Justificado o no, el despliegue de militares yanquis con su respectivo armamento en territorio nacional en momentos de tensión comercial y exigencias extranjeras como la entrega de capos del narcotráfico, no es una buena señal del fortalecimiento de la política exterior de la 4T y, además, cuestiona la soberanía nacional que tanto pregona la presidenta CLAUDIA SHEINBAUM PARDO.
El desplazamiento del destructor USS Gravely en aguas internacionales del Golfo de México y del Spruance navegando en el Pacífico, quiérase o no, son movilizaciones inusuales de ambos buques de guerra en atención a las órdenes del Comando Norte de los Estados Unidos.
Es más que evidente que el gobierno del presidente DONALD TRUMP pretende reforzar la seguridad y vigilancia en la frontera sur de su país, motivo por el cual el USS Gravely zarpó de la base naval Yorktown ubicada en el estado de Virginia, mientras que el Spruance hizo lo mismo desde la base de la Flota del Pacífico localizada en San Diego, California.
No resulta temerario ni aventurado precisar que la movilización militar de tropas de los Estados Unidos en México, el vuelo de aeronaves sobre el espacio nacional y el desplazamiento de dos destructores en ambos litorales mexicanos, podría interpretarse como preparativos de futuras acciones del gobierno yanqui.
Aunque, eso sí, para justificar la movilización en aguas internacionales de sus dos buques de la Armada, la versión oficial de la Casa Blanca es que personal de la Guardia Costera viaja en ambas embarcaciones militares para combatir el narcotráfico y la inmigración ilegal a través de los Destacamentos de Aplicación de la Ley de la Guardia Costera.
Sin embargo, cabe señalar que de acuerdo a información oficial ese tipo de operaciones es más frecuente que involucre al Comando Sur de los Estados Unidos para ejercer acciones de combate a esos delitos en aguas internacionales del Caribe, Centroamérica y Sudamérica.
SHEINBAUM vs BUKELE
Eso de la política exterior del gobierno de la Cuarta Transformación trae a colación la diferencia de criterios en materia de derechos humanos y seguridad entre la presidenta de México CLAUDIA SHEINBAUM PARDO y el presidente de El Salvador NAYIB BUKELE.
Al respecto, la inquilina de Palacio Nacional puntualiza que “el autoritarismo y la mano dura, llevan a consecuencias terribles y además de violación de derechos humanos”. La presidenta SHEINBAUM se inclina por un enfoque humanista y respetuoso de los derechos humanos.
En cambio, el mandatario salvadoreño es claro al precisar que “cuando una organización criminal crece sin control y se apodera de territorios enteros, es porque tiene aliados en el poder”. El presidente BUKELE subraya, además que, si un gobierno no puede erradicar el crimen, es porque el crimen ya está dentro del gobierno.
DESDE EL BALCÓN:
I.-Vale la pena analizar la réplica del presidente salvadoreño NAYIB BUKELE respecto a opiniones que minimizan su éxito en materia de seguridad por gobernar un país pequeño en territorio y población comparado con México.
“He visto muchas publicaciones como ésta y, la verdad, no entiendo la obsesión con El Salvador, Pero, en todo caso, 28 de los 32 estados de México tienen una población igual o menor a la de El Salvador.
¿Por qué, entonces, no pueden resolver el tema de seguridad en un solo estado con menos habitantes que El Salvador, teniendo los recursos de un país con 130 millones de habitantes?
Resuelvan el tema de la seguridad en un estado primero, luego en el siguiente, y así sucesivamente, hasta abarcar esos 28 estados”.
¿Cómo la ve?
II.-Dos enfermeras y un empleado de intendencia se llevaron el susto de su vida luego de que el elevador bajara sin control del tercer piso a la planta baja del Hospital General del IMSS en este puerto fronterizo.
Por fortuna la situación no pasó a mayores y, por supuesto, se canceló el acceso por esa vía a los tres niveles del nosocomio hasta en tanto el personal de mantenimiento repare la falla que brinde seguridad para su uso.
Y hasta la próxima.
mariodiaz27@prodigy.net.mx