Por Lalo Porras Ortiz.

*Tres Senadores famosas por sus desplantes negativos.
*Una elección judicial de caída, nomás no levanta.

Hola mis estimado 88 lectores, agradecido por su lealtad, aquí
les dejo la presente de hoy.

Hoy también mi agradecimiento a PRIMERO EDITORES, a QUADRATIN CHIHUAHUA Y A ÉL RESBALADERO, por permitirme sus espacios a mis escritos.

*Los tres senadores más populares son Gerardo Fernández Noroña, Lilly Téllez y Andrea Chávez, al margen del partido que representan, de sus seguidores y de sus críticos.

Independientemente de lo que se habla a su favor o en contra, de los calificativos y hasta insultos, los tres son los que más llaman la atención de jóvenes y adultos que visitan el Senado.

No hay necesidad de hacer ninguna encuesta para saberlo, sólo hay que sentarse en la zona de galerías y observar a quienes desde las alturas los buscan y quieren escucharlos.

Para la foto del recuerdo, se colocan de espaldas al presídium o mesa directiva con el propósito de que al fondo de la selfi se vea Noroña.

Las senadoras Andrea Chávez y Lilly Téllez han llegado a subir a galerías para saludar a los visitantes, hombres y mujeres.

Las y los jóvenes las miran con fascinación y con emoción evidente al tomarse la foto.

Seguramente regresarán a sus respectivos lugares de origen y presumirán con sus compañeros y familiares la fotografía con los personajes más conocidos, en lo positivo y negativo, nadie es perfecto.

¿Por qué este fenómeno mediático? ¿Por qué atraen a jóvenes universitarios y también a los adultos?

Por la fama que cada uno ha conseguido a su manera en medios tradicionales y redes sociales.

Noroña todos los días, incluyendo sábado y domingo, transmite una hora por Facebook y YouTube sus “videocharlas” en las que habla de todo.

Además, es presidente de la mesa directiva del Senado (termina su ciclo en agosto) y como tal modera las sesiones y acapara reflectores para poner orden cuando la oposición eleva el tono de los debates.

Está convertido en cliente de comunicadores y medios tradicionales, que todo le cuestionan.

La senadora Lilly Téllez, como se diría coloquialmente, no ha dejado títere con cabeza, desde la presidenta para bajo.

Es tal su rudeza verbal que se han tenido que decretar recesos de sesiones plenarias, para recuperar la normalidad y reanudar los trabajos.

Ha utilizado hasta megáfono para hacerse escuchar y no tiene límite en los descalificativos, para nadie.

La única vez que admitió excederse y se disculpó, aunque lo atribuyó a que “estaba distraída” fue cuando se quedó sentada en su escaño mientras todos y todas las demás senadoras se habían levantado para tributarle un minuto de aplausos al urbanista Roberto Eibenschutz Hartman, recién fallecido.

Por su conducta también ha tenido que aguantar descalificaciones que han incursionado en su salud mental y vida privada.

Andrea Chávez, la senadora más joven, ha sufrido quizás la peor violencia en las redes sociales, raya en el escarnio, sin ningún respeto para su vida personal.

Ella se lo busco y lo reafirma sin ningún empacho, ni pena alguna su cercanía con adan augusto.

La senadora se ha centrado en su aspiración de llegar a gobernar el Estado Chihuahua, aunque ha tenido que medirse ante la decisión de su partido de evitar actos anticipados con ese propósito.

Cada uno tiene sus propios claros y oscuros.

Ninguno, por lo que se ve, va a replegarse y mucho menos a modificar el estilo de hacer “política”que les ha dado resultados.

Su presencia mediática es lo que cautiva a jóvenes universitarios y adultos, por eso ese interés de verlos desde galerías y tomarse la foto con ellos si se presenta la oportunidad.

Indiscutiblemente, son las famosas del Senado.

*En la elección judicial es una barbaridad ejecutiva y sobre todo en la hora de votar, realizamos un esfuerzo para sacar una encuesta y nos dió el siguiente resultado:

En el reciente proceso de selección para el Poder Judicial del Estado de Chihuahua, se registraron 906 aspirantes a cargos judiciales, incluyendo magistraturas y jueces de primera instancia.

La elección final fue para 305 puestos: 30 magistraturas, 5 magistraturas del tribunal de disciplina y 270 jueces de primera instancia y menores

El número de recuadros en las boletas para cada sexo y los criterios publicados de paridad de género”.
Lo anterior arrojó que, por ejemplo, 201 personas tienen cero probabilidades de ganar porque, una persona de un sexo y al menos dos del otro sexo, están compitiendo por una vacante (175 casos) y porque los hombres que tenían alguna posibilidad de ganar, quizá no ocupen el cargo por criterios de paridad (26 casos).

En adición, 121 personas tienen “escasas” probabilidades de ganar, menos del 6%, esto debido a que son muchas candidatas, 3 o más, de un sexo, y pocas candidatas del otro sexo 2 a 3, compitiendo por una vacante (107 casos), además, mujeres donde hay otras mujeres compitiendo contra un solo hombre, por una vacante, pero con posibilidades mínimas de asignación por equidad de género (14 casos).

Por último, 133 personas tienen el 100% de posibilidades de ganar porque: una persona candidata de un sexo y al menos dos candidatas del otro sexo, compiten por una vacante (68 casos), misma cantidad de vacantes y mismo numero de vacantes (9 casos), misma cantidad de vacantes para un sexo y personas de ese mismo sexo (46 casos) y mujeres que aumentan a 100% de probabilidad por ajuste para garantizar la paridad de género (10 casos), que en total 121 aspirantes tienen 6% de posibilidades de triunfo, según el acomodo que se hicieron en las boletas y 133 candidatos tienen asegurado el triunfo debido a la arquitectura de la elección.

133 tienen el 100% de posibilidades de ganar, 201 candidaturas no tienen ninguna posibilidad de competir, mientras, 121 tienen 6% de probabilidades, por lo que concluyen que “el diseño de las boletas es un determinante de inequidad en la elección”.

Habrá algo muy interesante que nos dimos cuenta, habrá más votos por mujeres que por hombres, no por experiencia o conocimientos, será por belleza o por ser simplemente mujer.

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