Primero Editores / Ingrid Ahumada M.
Toluca, México.- Con guitarra en mano y el sentimiento a flor de piel, acudió Antonio Robles al panteón de Santa María de las Rosas, ahí visitó a los padres de un amigo que está lejos, a quien prometió cantarles una melodía con el fin de que en el más allá recuerden el amor que se tuvieron en vida.

En este panteón ya se encontraban familias enteras adornando y lavando las tumbas de sus difuntos, incluso poniendo lonas y carpas que los protegen durante la noche, ya que en este lugar les permiten velar y las familias lo hacen durante las noches del primero y dos de noviembre.

Foto: Ingrid Ahumada

Tal es el caso de la señora Rosa María, quien acompañada de sus hijos y nietos ya había instalado hasta una bocina, misma que dijo es para que ya entrada la noche, puedan cantar canciones que le recuerden a su esposo, quien aquí descansa, y así “que sepa que aquí lo seguimos queriendo y recordando, que lo amamos y lo amare siempre”.

Su pequeño nieto de 12 años, contó que le gustan estos días porque su familia se reúne y durante la noche cuentan historias de su abuelo.

Foto: Ingrid Ahumada

Es así que, las familias alumbradas por la luz de veladoras colocadas en las tumbas de sus difuntos, pasan la noche recordando a quienes ya se adelantaron, el escenario en este lugar generalmente se centra en los círculos de familias que con café en mano y bien abrigados, recuerdan los mejores momentos con quiénes estás noches visitan, mientras predomina el olor a copal y madera quemada, además de los rezos y melodías cantadas por mariachis o en bocinas que instalan los mismos ciudadanos.

En tanto, en el panteón municipal de Toluca, donde también acudió Antonio Robles a visitar ahora a sus padres y una hermana, ahí también cantó un par de canciones que lo hicieron estremecer y entre lágrimas tomar aire para seguir cantando “amor eterno”.

En este lugar, se encontraba la familia Domínguez Ramos, quienes al escucharlo le pidieron cantar para su madre, quien tiene apenas dos años de haber dejado este plano terrenal, la familia entre lágrimas se abrazó y aseguraban -como una forma de consuelo- que “ahora está mejor con papá Dios”.

Foto: Ingrid Ahumada

Este es el escenario que la mayoría de los panteones del Valle de Toluca refleja estos días, entre tristeza y alegría se desenvuelve una verbena popular que al final sirve de consuelo para la familia que perdió un ser querido y que, sin importar cuánto tiempo tiene de haberse adelantado, siempre son recordados con el mismo amor.

Comentarios

Comentarios