Toluca, Méx.- En el corazón de la ciudad, la Casa de las Diligencias, con más de 200 años de historia, se erige como un oasis cultural y arquitectónico. Este edificio, que desde 1999 alberga el Centro Cultural Universitario de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), es un testimonio vivo de la historia de Toluca y un espacio dedicado a las expresiones artísticas y culturales.

Un edificio histórico con raíces en el siglo XVIII

Construida en el siglo XVIII, esta casa ha sido testigo de diversas etapas de la historia local y nacional. Desde su adquisición en 1788 por Antonio Garduño y Contreras, quien estableció una tienda mestiza en sus instalaciones, hasta su transformación en el Hotel León de Oro en el siglo XIX, el inmueble ha tenido múltiples usos, incluyendo ser almacén de abarrotes en el siglo XX.

En 1999, el Gobierno del Estado de México entregó el edificio en comodato a la UAEMéx, que emprendió un ambicioso proyecto de restauración dirigido por especialistas de las facultades de Arquitectura y Diseño e Ingeniería. Según el arquitecto Marcos Mejía López, quien participó en los trabajos, la recuperación del edificio fue un esfuerzo titánico que requirió técnicas tradicionales y materiales de la región para preservar su esencia original.

“Es un logro mantener este inmueble en su estado actual. Es un bien suntuario que requiere constante mantenimiento, pero su valor cultural y arquitectónico es incalculable”, destacó Mejía López.

Un espacio de encuentro cultural

Desde su inauguración como Centro Cultural Universitario, la Casa de las Diligencias se ha convertido en un punto de referencia para la comunidad universitaria y la sociedad mexiquense. En 2024, celebró 25 años de actividades culturales que incluyen exposiciones, talleres, presentaciones artísticas y encuentros académicos.

Su diseño, que incluye un patio central, pasillos claustrales y balcones señoriales, refleja una arquitectura sustentable que aprovechaba la ventilación natural y modulaba la luz para adaptarse a las estaciones del año. Estas características, combinadas con su rica historia, le han valido un lugar en el Catálogo Nacional de Monumentos Históricos Inmuebles.

Testimonio de resiliencia y elegancia

A lo largo de más de dos siglos, la Casa de las Diligencias ha pasado por diversos propietarios y usos, enfrentando periodos de abandono y transformación. Desde su restauración, ha recuperado su esencia original, convirtiéndose en un espacio elegante y funcional.

Con su imponente zaguán renacentista, puertas originales y detalles arquitectónicos que evocan un pasado cosmopolita, este edificio sigue siendo un símbolo de la historia de Toluca y un espacio donde la cultura y la educación se encuentran.

La Casa de las Diligencias, más que un edificio, es un legado que conecta a las generaciones actuales con el pasado, demostrando que la historia y la arquitectura pueden ser preservadas con dedicación y compromiso.

Fuentes consultadas:

  • García Luna Ortega, Margarita. La Casa de las Diligencias en Toluca. UAEMéx, 2001.
  • García Luna Ortega, Margarita. Toluca. Las casas antiguas de mi ciudad. Gobierno del Estado de México, 2013.
  • Entrevista con el arquitecto Marcos Mejía López, miembro del equipo de restauración (1999).

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