Por Zuleyka Franco

Sentimiento de vivo afecto e inclinación hacia una persona o cosa a la que se le desea todo lo bueno; es un sentimiento de intensa atracción emocional y sexual hacia una persona con la que se desea compartir una vida en común.

El amor, es el vínculo de afecto que nace de la valoración del otro e inspira el deseo de su bien. Puede verse como un valor o como una propiedad de las relaciones humanas.  El concepto del amor es amplio y complejo. Puede referir al amor como amistad, amor romántico, amor filial, amor propio, amor místico o amor por una causa.  El amor se expresa a través de acciones, gestos y palabras. Por ejemplo, cuidar de alguien (acciones); abrazar a una persona (gestos) y comunicar frases de cariño (palabras).  Las relaciones humanas son la fuente del amor.

Aprendemos a amar por medio de la relación que establecemos con los demás, ya que las experiencias compartidas fortalecen los vínculos emocionales. A la vez, las relaciones de calidad se forman en la práctica del buen amor.

El amor también es una decisión deliberada, una intención o un proyecto de vida. Como tal, es un valor fruto de la madurez. Una persona que toma la decisión de amar, es aquella que pone en primer lugar la valoración y el bien del otro. Por ejemplo, el amor de una madre hacia un hijo.

El concepto del amor no debe confundirse con la simpatía, que es un sentimiento agradable entre dos personas. El amor, en cambio, implica una actitud intencional de aceptación y un compromiso. Siempre he dicho que el amor es una decisión, aunque no es para todos.  El amor es para los valientes, para los que arriesgan, para las personas que están dispuestas a comprometerse, a cuidar, proteger y apoyar a otra persona que sin tener ningún vínculo familiar o genético, decide con todo su libre albedrío, que esa persona es con la que quiere y decide compartir una relación amorosa (y todo lo que conlleva).  

Te has preguntado ¿cuántos tipos de amor existen? La mayoría de las veces caemos en la equivocación pensando que el enamoramiento es amor.

El Amor a Primera Vista por ejemplo, es el enamoramiento inmediato que ocurre entre dos personas cuando proyectan en el otro a la pareja idealizada; se conoce también como flechazo, en alusión a Cupido.  El Amor Clandestino o Prohibido, es aquel en que dos personas tienen prohibido estar juntas por diferentes circunstancias; sin embargo, se empeñan en vivir su relación a escondidas.  El Amor a Distancia, es la relación romántica entre personas que viven en ciudades o pueblos diferentes; siempre han existido estas relaciones, pero han proliferado recientemente gracias al internet, y por supuesto tenemos el Amor Verdadero, que es el afecto probado que una persona manifiesta por otra, capaz de superar la fase del enamoramiento inicial y cualquier adversidad.  Esto, hablando de los amores que conllevan sentimientos amorosos por alguien que visualizas como pareja sentimental, pero existen otros a los que también podemos llamarles amores.

Como el Amor Filial por ejemplo, que es aquel que existe entre los miembros de una familia: padres, hijos, abuelos, tíos, etc. Este tipo de afecto suele mezclarse con elementos jerárquicos de autoridad, respeto y protección. Por ejemplo, los padres aman a sus hijos solo por el hecho de serlo. En cambio, los hijos aman a su padre porque los cuidan y protegen.

El Amor Fraternal es aquel que profesamos hacia los hermanos y los amigos. A diferencia del amor filial, priva la horizontalidad y el amor recíproco. Por ejemplo, podemos señalar la amistad entre Athos, Porthos, Aramis y D’Artagnan, en la novela Los tres mosqueteros de Alejandro Dumas, con su lema: “Todos para uno y uno para todos”.

El más importante, el Amor Propio, que implica la aceptación, el respeto, la valoración, los pensamientos positivos y las consideraciones que tenemos hacia nosotros mismos. Por ejemplo, cuidar de nuestra salud; negarnos a hacer algo dañino para nosotros; hacer cosas edificantes para nuestra mente y poner límites al abuso de los demás.

Y el Amor Místico (amor a Dios), que es una actitud en la cual la mente, el corazón y el alma están alineados con la voluntad de Dios. También implica una postura de reflexión y compromiso sincera a través de la oración, la comunión, la contrición y el amor fraterno. Por ejemplo, cumplir con las prescripciones religiosas con libertad y deseo genuino, y ofrecer a Dios el trabajo diario, hecho con esmero.

El Amor Platónico por otra parte, merece mención aparte, ya que existe una diferencia entre su significado original y su uso popular. El filósofo griego Platón identificó y reconoció diversos tipos de amor y su legitimidad. Sin embargo, consideraba que el Amor Perfecto es el que aspira al conocimiento y se basa en la virtud. Por ende, constituye un ideal inalcanzable del alma.  En la cultura popular, la idea del amor platónico se tradujo como “amor imposible” o “no correspondido” (en el sentido romántico), es decir, aquel que perdura como una fantasía. Por ello, cuando alguien se enamora de un imposible se dice que experimenta un amor platónico. 

Los símbolos del amor más conocidos suelen estar referidos al amor de pareja.  En la Antigüedad clásica, el amor era representado a través de dos figuras mitológicas: Cupido (Eros en la mitología griega), y Venus (Afrodita en la mitología griega). Cupido es el dios de la atracción sexual y la fertilidad. De manera semejante, Venus es la representación femenina del amor sensual y la belleza.  A Cupido se le suele representar como un niño desnudo con arco y flecha, y con una venda en los ojos. Esto simboliza que el amor romántico es ciego, es decir, hiere con sus dardos sin puntería sobre cualquiera que pase, provocando el enamoramiento.  El amor también se representa con un corazón. Cuando vemos un corazón atravesado por una flecha, estamos en presencia de una alusión a Cupido y su encantamiento amoroso; en cambio, un corazón roto representa el desamor.

Así que podemos decir que El Amor como Valor, garantiza el ejercicio de la solidaridad, la compasión y la cooperación mutua en una comunidad o sociedad. Desde la familia como célula fundamental de la sociedad, pasando por la escuela hasta el mundo laboral, el amor actúa como un factor cohesionador y edificante. Promueve la cultura de paz y favorece las condiciones de prosperidad.  El amor es la fuerza que nos impulsa para hacer las cosas bien, ya que hace muy clara la diferencia entre el bien y el mal.  En esa medida, se relaciona con la ética y la moral, pues nos induce a actuar bien en nuestra vida y con las personas que amamos. Así nos conduce a la paz, la tranquilidad, la plenitud y el bienestar con nosotros mismos.

Inculquemos el Amor como un Valor dentro de casa, de la familia, de los amigos y hasta en la profesión, ten por seguro que cuando nuestros hijos empiecen a ver al Amor como un valor, podrán tener mejores relaciones interpersonales, amorosas, sentimentales, familiares y laborales; relaciones que sin duda tendrán un mejor fruto a lo largo de su vida.

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